Me alegra saber que un niño nacido en Santiago, la capital de Chile, donde sólo se hablaba español, ha estudiado los diferentes pensamientos y llegó a la conclusión de que la filosofía védica es la filosofía insuperable por lo que ha dedicado su vida a predicar y propagar el pensamiento védico hindú - el Sanatana Dharma como una religión en el mundo occidental.
Para cumplir su objetivo tomó sannyas (la vida de monje hindú) de Swami Jyotirmayananda y se convirtió en Swami Ramakrishnananda.
Desde entonces está haciendo un trabajo apreciable para la promoción de la filosofía hindú, la religión, el arte y la cultura.
Le deseo a él y a su misión el mayor de los éxitos.
Su Divina Gracia Jagadguru Shankaracharya of Bhanpura
Swami Divyananda Teerth