
La exposición de los hechos que el sonido emana del silencio y culmina en el silencio es irrefutable. Realmente nos enseña a escuchar más, no solo a los demás, sino también a nuestro yo interior. El yogui hace un esfuerzo consciente por escuchar dentro de sí mismo este sonido del silencio, que se llama
anāhata-nāda. Cuanto más entra en él, más cerca se encuentra de la eternidad misma, y como el Señor Kṛṣṇa lo expresó en el Gītā, mediante este esfuerzo, a lo largo del período de muchos nacimientos, uno alcanza el
nirvāṇa.
El capítulo de
nāda-yoga del libro
Yoga… Unión con la Realidad, por Su Santidad Avadhūta Śrī Ramakrishnananda Bābājī Mahārāja, es un esfuerzo grandemente ilustrado por hacer un llamamiento a los
sādhakas para acariciar el yoga con la experiencia gozosa del silencio dentro de uno mismo, un gran sermón en la dirección correcta. Sus conceptos son claros como el cristal. Su exposición es como la caricia amorosa de la propia madre. Sus citas son extensas, especialmente de los textos como el
Haṭha-yoga-pradīpikā y el
Yoga-cuḍāmaṇyupniṣad. Soy de la firme opinión de que todo aquel que lea el capítulo con máxima concentración y medite bajo la memoria y la guía de su gurú seguro encontrará una paz duradera eterna, es decir, el silencio.
¡Mis sinceras
praṇāms para semejante gurú!
¡Hari Om!
Su Santidad Ācārya Vācaspati Maudgalya
Sāhityācārya
M.A. en sánscrito
M.A. en música, medalla de oro de la Universidad de Delhi
M.A. Phil, Universidad de Delhi
Sahibabad, Uttar Pradesh, India